
Una de las razones por las que hemos venido a esta tierra es la de obtener un cuerpo, lo cual es un paso necesario para llegar a ser como nuestro Padre Celestial. El Señor nos ha mandado conservar nuestro cuerpo y nuestra mente en buen estado de salud (véase 1 Corintios 3:16–17; D. y C. 88:124; 89). Cuando lo hacemos, nos encontramos en mejores condiciones de satisfacer nuestras propias necesidades y de prestar servicio a los demás.
Para llegar a ser autosuficientes en lo que respecta a la salud, debemos:
1- Obedecer la Palabra de Sabiduría.
2- Comer alimentos nutritivos, hacer ejercicio con regularidad y dormir adecuadamente.
3- Evitar sustancias o costumbres que puedan perjudicar nuestro cuerpo o nuestra mente.
4- Mantener limpia y en buen estado nuestra casa y sus alrededores.
5- Procurar asistencia médica y dental apropiada, lo que incluye, si fuera posible, tener una póliza de seguro médico.
http://www.providentliving.org/articles/spanish/ProvidingLordsWaySpanish.pdf